Home Office: La Silla

Home Office: La Silla

Algunas culturas orientales establecen que la silla, esta destinada a ser un elemento de descanso, y no de uso continuo, donde para nosotros -los occidentales- descansar nos significa ponernos de pie y salir a caminar (estirar las piernas). Entendiendo que, la posición sentada supone una sobrecarga en la zona lumbar de la espalda, la cual está sometida a esfuerzos biomecánicos superiores a los que se producen de pie. Este factor, que además es importante en personas que ya padecen lesiones de espalda, pueden contribuir a la aparición de dolencias de carácter lumbar. En cuanto a las extremidades inferiores, se puede generar una molestia si no existe un correcto apoyo plantar (altura de la silla con respecto al plano de trabajo) o si el espacio bajo el escritorio es insuficiente para la movilidad de las piernas (CPU bajo la mesa, objetos apilados bajo el escritorio), provocando en ambos casos déficit de irrigación sanguínea y riesgo de golpes

Si lo pensamos mejor, nos damos cuenta de que estar constantemente sentados, es una posición antinatural que de no usar una silla adecuada (ergonómica y a la medida justa) nos terminaría fácilmente generando variados problemas de salud.

Las ACHS, indica que las posibles lesiones de naturaleza músculo-esquelética que se asocian a tareas de oficina se deben a factores como la adopción de posturas incómodas o inadecuadas que se relacionan con la manera de sentarse. Por ejemplo: apoyo de espalda incorrecto, espalda flexionada, posición de la cabeza-cuello (inclinado lateralmente, flexionado o rotado) y postura de los brazos y mano-muñecas (antebrazos sin apoyo, falta de espacio para apoyar las muñecas, desviación cubital mientras se digita en teclado). Dichos esfuerzos se atribuyen a pequeñas contracciones de diferentes grupos musculares, fundamentalmente de la espalda, cuello y hombros, las cuales se mantienen de forma prolongada a lo largo de la jornada de trabajo, sobre todo en aquellas personas que llevan una vida sedentaria.

Por esta razón muchas oficinas invirtieron en sillas para sus colaboradores, y otros decidieron invertir prontamente en una propia, ya que el cuerpo inmediatamente se vio afectado con el uso continuo de una silla no adecuada.

Las primeras condiciones de compra de una silla para home office, corresponde a aquella que se adapta a las características de la persona y de las tareas que se realizan. Ésta debe permitir adoptar una postura correcta y a la vez permitir variarla, proporcionando el espacio necesario para disponer el cuerpo y desarrollar las tareas sin dificultad de movimientos.

Actualmente en el mercado se pueden encontrar variados modelos de sillas que se ajustan a las necesidades de los usuarios, tanto en la calidad, regulación, diseño y precios, por lo cual será muy importante considerar las características técnicas de cada silla antes de invertir en una y si además el diseño se adapta al espacio que le estamos dedicando al home office, nos darán una experiencia mucho más confortable y segura de tener nuestro puesto de trabajo en casa.